6/6/13

Seguridad en el viaje.

La seguridad personal es una de las cuestiones que nunca deben olvidarse al momento de planificar un viaje. En esto, no hay ciencia ni certezas, pero sí algunos consejos útiles y sencillos que hacen al sentido común y están al alcance de todos.

En general, los expertos en accidentes sostienen que la casualidad no existe y que todo lo que sucede, o lo que le sucede a alguien es en realidad, el resultado de una suma de detalles no previstos. En definitiva, la idea de la seguridad durante un viaje está asociada a la capacidad para evitar situaciones de riesgo y a la habilidad que se pueda adquirir para afrontarlas, en el caso de que llegaran ocurrir. A la misma preparación del viaje (elección de hoteles, de excursiones, compra de billetes) se puede incorporar la prevención que pasa principalmente por estudiar, investigar y planificar.

Es necesario sumergirse en los lugares que se piensa conocer, averiguar datos, características culturales, horarios, y todo aquello que se considere necesario en relación con el tipo de actividades que se planee realizar. Para esto, hay guías y manuales, información disponible en embajadas, consulados, revistas especializadas, suplementos turísticos y la siempre invalorable experiencia de algún conocido que haya viajado previamente al mismo destino, o alguien que aconseje este blog.

Antes de salir, con el itinerario en la mano, escribir un plan de emergencia que consiste en: Escribir las direcciones de todos los lugares en que se va a parar con sus correspondientes números telefónicos (hotel, ayuntamiento o comisaría). Indicar las fechas y los medios de transporte a utilizar y los tiempos de cada estancia y fotocopiar todo. Anotar aparte los números y códigos de las tarjetas de crédito y los teléfonos a los que se debe llamar en caso de pérdida o robo en el extranjero. En general, en cualquier banco anulan las tarjetas de crédito.

Fotocopia los billetes de avión y tren, pasaporte y carné de conducir. Colocar un juego de fotocopias en cada pieza del equipaje, y dejar otro en manos de un conocido o familiar junto con el resto de las fotocopias y direcciones. Añade una lista de los consulados de tu país en el extranjero. De este modo, ante cualquier contratiempo, con sólo llamar por teléfono podrás recibir por fax la copia de algún documento extraviado. En ocasiones, la fotocopia de un pasaporte perdido simplifica enormemente los trámites para obtener una copia.

En los viajes en avión la seguridad queda en manos de las compañías aéreas. Sin embargo, conviene prestar especial atención a las salidas de emergencia y aprenderse las acciones de salvamento. Por otra parte, en los aeropuertos se debe prestar atención al equipaje y a los objetos personales (una buena idea puede ser hacer marcas en las maletas que sólo conozca uno mismo).

En el hotel, mientras te registras, aprovecha para echar un vistazo a las instalaciones; entradas y salidas y los sistemas de emergencia. Memoriza la ubicación de los extintores y las escaleras de emergencia. Dentro de tu habitación. Verifica que las ventanas y/o el balcón no sean accesibles desde la calle. Controla que todas las cerraduras funcionen correctamente. Cierra la puerta de la habitación con llave mientras permanezcas en ella. Simula tu presencia: coloca el cartel de "no molestar" cuando estés o no en el cuarto. Prueba, además, manteniendo elevado el volumen de la radio, o la TV encendida. La combinación de los dos métodos suele ser disuasiva para ladrones escurridizos.

Coloca tus objetos de valor en la caja de seguridad del hotel. No lo hagas al llegar, primero regístrate. Después, con tranquilidad, separa en tu cuarto lo que deseas guardar y añade el pasaporte y los billetes.

Cuando salgas, lleva una fotocopia del pasaporte o del DNI contigo. No abras la puerta a nadie sin antes identificarlo a través de la mirilla, o por la voz. No uses entradas laterales cuando vuelvas tarde al hotel. Utiliza siempre las principales y verifica que nadie te observe ni te siga. Nunca uses el cartel que indica al personal del hotel que puede arreglar el cuarto ("Please Make up This room") porque es el mejor aviso que puedes darle a un ladrón de que no estás dentro. Nunca fumes en la cama: numerosos incendios comienzan de este modo.

En la calle, los turistas suelen ser presas atractivas para los ladrones. Claro que, para robarles, primero deben tener algo de valor que merezca el esfuerzo: los relojes caros, las joyas, una billetera con varias tarjetas de crédito, un pasaporte, las cámaras de fotos y vídeo, son botines nada despreciables. Deja el pasaporte en el hotel, a resguardo en la caja de seguridad. Sólo llévalo encima cuando lo necesites para algún trámite, mientras tanto la fotocopia te servirá para moverte con comodidad en numerosas ciudades. Lleva sólo el dinero y las tarjetas que piensas usar en una billetera ubicada en algún bolsillo seguro, en lo posible interior y con cierre. Además, separa algo de cambio suelto, suficiente para entregar en forma rápida en caso de emergencia, y déjalo a mano. Usa un reloj barato, basta que dé la hora. No salgas con joyas valiosas. El otro punto en cuestión es exhibir lo menos posible tu condición de turista, para lo cual es necesario mimetizarse con el entorno y evitar sobresalir en público.

Como dice el refrán: "Donde fueres, haz lo que vieres". Usa ropa sencilla, poco llamativa y de colores opacos. No uses bolsos o gorras regaladas por empresas de turismo. No despliegues mapas ni busques direcciones en la calle. Prepara el itinerario en el hotel, antes de salir. Si necesitas orientarte, entra a un negocio, o bar consulta el mapa allí. Se breve y amable en tus comentarios. No tomes partido en discusiones públicas, peleas callejeras o manifestaciones de cualquier tipo. Recuerda siempre que eres un turista en el extranjero, y que nos conoces los códigos de todas las culturas. En algunos lugares una palabra subida de tono puede ser considerada un verdadero insulto.

Además, muchos ladrones operan en grupos muy bien organizados y son capaces de montar verdaderas obras teatrales en plena vía pública con tal de cazar un desprevenido. Lee diarios y revistas (si conoces el idioma) o averigua si existe alguna publicación local en tu lengua. Es ventajoso conocer la situación política y social para no ser sorprendido como por ejemplo, una huelga importante, o una protesta en la que puedan producirse incidentes.

Ten en cuenta que los ladrones eligen a sus víctimas entre los solitarios, las parejas y los contingentes numerosos. En consecuencia, no hagas caminatas en solitario y trata de moverte en grupos pequeños, de entre cuatro y seis personas. Cuando camines presta atención a lo que ocurre a tu alrededor. La técnica más común usada por los cacos es la distracción. No intentes realizar una caminata larga con un bolso o una maleta pesada. Siempre distribuye la carga de manera tal que te permita mantener al menos una mano libre. Trata de no exponer la cartera a la vista de cualquiera. Al efectuar compras, elige siempre los locales cerrados. Muévete en taxi para cubrir distancias intermedias por lugares desconocidos. Averigua las tarifas orientativas con anticipación. Pide en el hotel que le digan al taxista que te espere para la vuelta, si el motivo se lo permite y el tiempo de la demora es razonable. En estos casos, nunca pagues hasta no volver al hotel.

Si sigues estos consejos, disfrutarás de tu viaje y volverás con un buen recuerdo.
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