7/6/13

Ropa de viaje

Aunque depende de los gustos de cada uno, no viene nada mal unos pequeños consejos de la ropa que tienes que meter en la maleta. Para los países cálidos, los mejor son prendas de algodón que queden poco ajustadas. Si no tienes vergüenza puedes imitar a los nativos y ponerte una galbeya en Egipto o un sari en la India. Sin embargo, la mejor manera de no caer en lo folklórico y de tener la seguridad de no faltar al respeto es vistiendo como lo haces normalmente, adaptándote al clima. No olvides el riesgo de insolación en los trópicos. Aunque haya que ir frescos, eso no significa dejar todo el cuerpo al aire.

Por algo los tuaregs se cubren con túnicas y turbantes. Si el viaje es a países fríos, a las zonas montañosas de los cálidos o a pleno desierto, donde las temperaturas bajan mucho por las noches, habrá que prever alguna prenda de abrigo. Por supuesto, parte de la ropa se puede comprar sobre la marcha. Por todas partes se venden camisetas de algodón con dibujos o textos alusivos al lugar. También encontrarás calzado deportivo en muchos sitios, aunque generalmente son falsificaciones de las grandes marcas. Un sombrero de paja es más barato en el país de destino que llevártelo desde casa y no acarreas con él. O una chaqueta de lana en Nepal, donde los sastres de Katmandú te la hacen más o menos a medida en unas horas. En China, venden unos plumas tan baratos y calientes que compensan lo anticuado de su diseño.

En el tema de ropa interior que cada uno encuentre la más cómoda. Para las mujeres pueden resultar útiles las bragas de papel. Son más sólidas de lo que parece y se tiran tras su uso, una cosa menos a lavar. Pantalones y faldas. Para los países cálidos, conviene que no sean muy ajustados. El vaquero no es precisamente el mejor pantalón para esas latitudes, es preferible uno un poco amplio de algodón delgado, aunque si ya está algo usado acaba siendo confortable. Respecto a las faldas, en países musulmanes no son muy recomendables las minis o las muy ajustadas. El pantalón corto tiene sus ventajas, pero también grandes inconvenientes. Además de los problemas de choque cultural (en alguno países tiene connotaciones colonialistas), si se está mucho tiempo al sol las pantorrillas se queman fácilmente. Al anochecer, los mosquitos se lo pasan genial con tanta carne al aire. Aunque no sea prudente contar con él como único pantalón, sí puede llevarse como complemento al largo.

Camisetas, camisas. La camiseta es más práctica, ya que es más fácil de lavar y ocupa menos espacio. A la camiseta de botones, sin embargo, se le atribuye más respetabilidad en la mayoría de los países, por lo que conviene disponer de alguna para las situaciones digamos, formales. Para los países cálidos, que andar mucho o llueve. Para que no se deforme demasiado el calzado durante el transporte en el equipaje, rellena el interior con papel de periódico.
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