Consejos de viaje. Aseo y vestuario.
Incluso una actividad tan habitual como ir al retrete puede ser toda una aventura. En los países islámicos, no suele haber papel higiénico, salvo en los hoteles frecuentados por occidentales. En cambio, hay un grifo o ducha para lavarse los bajos con ayuda de la mano izquierda (por eso, en dicho países no se da esa mano ni se usa para comer). Comprobarás que, a veces, los hombres salen del lavabo con una especie de falda, similar al "dhoti" indio, con el fin de secarse más fácilmente.
Si alguna vez te ves en este aprieto, piensa que varios cientos de millones de personas se las apañan sin papel. Al principio, te resultará un poco repugnante, pero es más higiénico de lo que pueda parecer si hay agua suficiente. Ellos piensan que los guarros somos nosotros por no asearnos convenientemente después de ir al váter. Por si acaso, cuando viajes a países islámicos, llévate un rollo de papel.
Tenemos la imagen de que la gente de los países pobres es sucia, pero habría que preguntarse cómo iríamos aquí si tuviéramos las mismas carencias de agua corriente que tienen ellos. En Asia, por ejemplo, la gente hace todo lo posible por ir limpia: en Delhi, verás a los nativos lavándose y haciendo la colada en plena calle. Pero de donde no hay no se puede sacar: no poseen más que un vestido y lo tienen que secar en el suelo. En África, las mujeres siempre llevan relucientes sus túnicas de colores llamativos.
Podría pensarse que el viajero occidental preferido en los países pobres sería el tipo hippie, que no se mete con nadie; pero en la práctica el mejor recibido es el que va vestido de manera convencional. La gente común cada vez es más tolerante, pero aduaneros y policías se ceban si juzgan que tu aspecto es desaliñado. Los países musulmanes son los más estrictos en cuanto a la vestimenta. Ya se sabe lo del velo que tapa la cara o el pañuelo que cubre los cabellos de las mujeres, pero en Irán, por ejemplo, los hombres tampoco pueden ir con los brazos desnudos o el pecho al descubierto, aunque no se da tanta publicidad. En general, en todos los países musulmanes los hombres deben evitar ir sin camisa o con los hombros al aire. El mejor atuendo para las mujeres es una falda amplia y larga y una camisa con sujetador debajo si es ceñida. Las minifaldas o los bermudas pueden causarle problemas, así como en algunos países africanos donde no se meten con el pelo o el torso de las mujeres, pero sí está mal visto que enseñen las piernas.
El pantalón corto en los hombres suele tener connotaciones colonialistas en algunas zonas de África.
Hay sitios donde se especifica la vestimenta requerida, como el barrio ortodoxo de Mea Shearim, en Jerusalén, donde unos carteles en las calles recuerdan que las mujeres tienen que cubrirse la cabeza y los hombros y los varones, al menos los hombros. Por El Cairo las chicas pueden andar a su aire, peor al visitar la mezquita de El Azhar les darán una túnica para que se cubran. También en los templos de Bangkok impiden el acceso sin camisa o en pantalón corto. Al fin y al cabo, en las iglesias de aquí tampoco dejan entrar de cualquier forma.
En las playas, el bañador o bikini se tolera a las occidentales en todas partes, pero no conviene olvidar que en los países musulmanes o en la India las mujeres cuando se bañan en público suelen hacerlo vestidas. El "top-less" también se permite a las turistas en muchos sitio, pero no es nada aconsejable en los países de mayoría musulmana.
Imprimir artículo